lo negativo, como si siempre
cobrara más fuerza
que lo positivo,
dándole un peso injusto
que descompensa por completo
el equilibrio de tus días.
Solemos dar altavoz 🔊
a los pesares, a lo que no nos gusta,
a lo que nos hace daño,
obviando todo lo bello,
todo lo que no nos sobra
y todo lo que debe ser reclamado.
Como no sé hacerlo
de otra manera,
me pongo de ejemplo,
el primero,
por si a alguien
aparte de mi
le valiese como reflexión.
El cambio de año,
del 31 al 1,
lo hicimos a solas,
con las debidas intimidad
y exclusividad
que de vez en cuando
nos merecemos.
Y me gustó hacerlo
de esa manera,
sin que fuera
importante para nadie
más que para el
cachorro y para mí.
Ese primer día,
una de nuestras bandas de la vida,
anunció nuevo disco
y nueva gira,
con todas las posibilidades
que eso le ofrece
a nuestra familia.
Me prometí
que 1932 y Miraflores
ya no volverían a sonar en directo
sin mis hij@s.
Un barrio entero se levantó
en víspera de Reyes
para combatir
modelos privatizadores
que no hacen más
que sacarnos de los márgenes.
La participación
y la afluencia
fueron como una marea
en el océano adentro,
temerosa, incontrolable, inmensa.
El 6 de enero
no solo vinieron
los Reyes de forma mágica
y sorprendente,
sino que la banda del crimen,
Riot Propaganda,
también anunció su vuelta,
porque ellos
no hacen prisionero s
y a mí, me parece
una buena filosofía.
Habeas Corpus
siempre me recordará
aquellos textos
de 'Tienes que ser',
donde grité en varias ocasiones
junto a mi hermano del alma
un deseo en medio de un pogo.
Spoiler: se cumplió,
ahora tiene 6 años.
Que un 9 de enero
podamos manifestar
que tenemos buenas sensaciones
fue una de las mejores noticias.
Hoy en día es tarea ardua
conseguir sentirse bien,
no solo por las dificultades
de lo ajeno,
sino por las precariedades
de lo que llevamos dentro.
En los templos dirían
que era justo y necesario.
Aquel domingo 12 de enero,
se fraguó una nueva amistad
y celebrar las nuevas incorporaciones
es un ejercicio obligatorio.
Aunque al principio
existan limitaciones,
con el paso del tiempo,
suelen abrirse el hueco
para tomar una decisión.
Nosotras y ellas
la tomamos con los
ojos cerrados
y el génesis de todo
fueron nuestras hijas.
Al día siguiente,
nuevo curro después de
decenas de meses
volando y conciliando
más que agustita.
Acompañar la primera crianza
fue la tarea fundamental,
pero la docencia
siempre ha de volver,
nunca se olvida,
es como montar en bici
o nadar de verano en verano.
Del 15 al 17, de manera
consecutiva y entre diario,
música en directo
y sin previo aviso,
a las bravas y con el
tímpano reventado,
revueltas todas las emociones
que la música nos lleva dando
casi 20 años.
Dos Prices y
el primer Movistar Arena,
como para no tenerlo
en cuenta.
Pero es que el 19
pillamos otros dos
Movistar Arena,
porque restaurantes
y bodegas no pisamos,
pero los formatos eléctrico,
acústico o a pelo
los tenemos más que rodados.
La sensación de acudir
a un concierto
solo la conocen
quién llevan toda
la vida pisando salas, estadios
y pabellones, recintos y descampados.
Por si fuera poco,
que siempre lo parece,
el sábado 25 hubo jaleito.
Día ocioso,
buena compañía,
rica comida basura
y plan cultureta de noche.
Aunque sea separadas,
siempre es una buena noticia
compartir con amigas
tu vida.
Y como última escojo
una pequeña sorpresa 😮🫢,
la del 30 de enero, un jueves.
Tan simple
cono la de ir
a uno de los coles de mamá
y cruzar su aula 12
para pegarla un susto.
Que ilusión tan grande
cuando pasan
estas cosas y que
poco hablamos, escribimos
o nos acordamos de ellas.
En definitiva
no sé si fueron más malas
que buenas,
pero estoy harto
del lamento, la queja
y los pesares,
que si bien seguro
están justificados,
yo abogo
por la sonrisa, la diversión,
la pereza y
lo que nos salga del coño.
Es mi opción
y tú no puedes meterte,
pero sí lo intentas,
por fi,
pon tus esfuerzos
en las buenas
y gestionate mejor
las malas.